Para mi nieta en el día de su bautizo SHAIEL La pureza de una rosa con aromas de albahaca entre el eneldo destaca, y una música gloriosa, vibra bella y deliciosa tan dulce como la miel. Y con mimo de hidromiel los deditos de su hermano acarician el piano para la bella Shaiel.
Mudos quedan los jardines y se ven palidecer al paso de esta mujer las rosas y los jazmines. Conciertos de violines se escuchan con gran delicia, y son como una caricia de afecto sus labios rojos y dicen que son sus ojos los más bellos de Galicia.